A Lerma y a sus gentes

Tu me diste cobijo
 y me criaste
Cual si tuyo fuera hijo,
tu me bautizaste y
el Cielo en San Pedro
 me bendijo.
No tuve suerte de nacer
en tu regazo
y así sentirme atado a ti
por siempre
pero Lermeño me hacen
otros lazos
y siento igual
como tus hijos sienten.
De Lerma fue mi recordada madre,
la mejor de las madres
que haya habido,
ella me preparó para la vida
y ser útil a los demás
de Ella he aprendido
En los tiempos de hambre
y amarguras,
en Lerma compensadas
con largueza,
fueron lermeños
con su forma de ser,
las estrechuras,
nos entregaron sus almas
con grandeza.

¡¡ No cambies Lerma y atiende
a quien te pida
de tu largueza y nobleza
le des parte,
que se lleve quien te
conozca, de por vida,
que Lerma les regala
hidalguía, nobleza, amor y arte !!

H.Krotenberg
Lermeño Distinguido 1995